LA ZONA FRANCA ESTÁ SIN DOLIENTES...
07.11.2014 00:18
Vías y baños públicos en pésimo estado,
vigilancia deficiente, muros caídos, falta de
alumbrado y red de agua potable, son algunos de los tantos problemas que tiene la Zona Franca de Cúcuta, los cuáles no son atendidos por autoridades debido al limbo jurídico en el que se encuentran las 21 hectáreas del lugar. Los empresarios que hacen vida en las instalaciones claman atención a los Gobiernos municipal, departamental y nacional.

Fernando Del Corte, con cinco años establecido allí, sostuvo que los terrenospertenecen al Ejecutivo central y hasta hace tres años estuvieron bajo la administración de la Zona Franca de Bogotá, cuando el contrató pasó a la de Barranquilla, a la cual solo le dieron potestad para gerenciar los actuales usuarios.“Mucha gente de Venezuela, por los problemas que tienen allá, quieren instalarse aquí, pero la Zona Franca de Barranquilla no puede dar en arriendo más bodegas porque está limitada. Eso hace que esto esté paralizado y muchas empresas no
puedan establecerse, ya que la Gobernación y la Alcaldía están a la espera de que les entregues estos predios”, dijo Del Corte.El empresario instó al Gobierno a entregar la total administración de los galpones a la Zona Franca de Barranquilla, mientras la situación jurídica se resuelve, con el fin de desarrollar nuevas contrataciones. También llamó al alcalde Donamaris Ramírez y al gobernador Edgar Díaz a presionar en Bogotá por una pronta solución.130 compañías esperan luz verde para ingresar.
Teresa Patiño Ortiz, representante de otra empresa usuaria de la Zona Franca de Cúcuta, expresó que 130 compañías han
pedido que las dejen instalarse allí y esperan tener respuesta positiva. “Aquí gozarán de exención de gravamen y de IVA para las materias primas que procesen, gozar de una renta del 15% de impuesto y contratar empleados con regímenes
especiales”.
A principios de agosto, el secretario general de la Gobernación, Gregorio Angarita, durante la presentación del Plan Estratégico de la Zona Franca diseñado por la firma Ronderos y Cárdenas, estimó que en tres meses la Zona Franca pasaría a manos del
Ejecutivo regional pero hasta el momento no se ha visto ningún avance. El análisis arrojó que se requieren $ 41.000 millones para rehabilitar este lugar.